A lo largo de nuestra experiencia laboral y de nuestra formación académica, todos nosotros pasamos por multitud de instituciones, conocemos a un gran número de personas y desarrollamos proyectos en los que ponemos gran esfuerzo e ilusión.
Por ello, y continuando con las “historias de mi experiencia” en las que comparto algunas anécdotas que pueden llevar a la reflexión, en esta ocasión me gustaría publicar algo relacionado con un proyecto que he tenido la posibilidad de implantar recientemente:
“Ante las dificultades por las que estaba atravesando una de las empresas españolas más importantes del momento (Finanzauto y Servicios, S.A.), un grupo de personas decidió utilizar el conocimiento y la experiencia que habían adquirido, para comenzar un proyecto ilusionante; surgiendo, el 1 de febrero de 1984, una de esas pocas pymes capaces de sobrevivir durante más de 40 años y de acoger, como empleados, a familiares directos de distintas generaciones.
Curiosamente, la casualidad quiso que fuese también un día 1 de febrero (del año 2017) cuando tuve la oportunidad de comenzar un largo proceso de crecimiento personal y profesional; comenzando mi vinculación, como trabajador, con Redimsa (Recambios y Distribuciones Madrid, S.A.).

A pesar de las dificultades a las que me tuve que enfrentar durante los primeros meses, el esfuerzo y la ilusión me llevaron a superar todos y cada uno de los retos que se me iban presentando; consiguiendo ganarme la confianza de todos los socios y trabajadores de esta pequeña empresa en la que, actualmente, estoy teniendo la oportunidad de dar mi punto de vista respecto a temas de gran importancia.
Así, y más allá de las nuevas funciones y responsabilidades que he ido adquiriendo con el paso del tiempo, ha sido en este año 2024 cuando he podido desarrollar, presentar y ver aprobado un ambicioso plan de acción cuyo objetivo principal era el de mejorar las condiciones laborales del resto de empleados; viendo como se hacía realidad el logro del que más orgulloso me siento a nivel profesional.
Y es que, a pesar de lo complicado que es cambiar ciertas realidades y normas no escritas en organizaciones tan antiguas, mi testarudez y la confianza que han mostrado en mi criterio los principales líderes de la institución han permitido que, a día de hoy, mis compañeros puedan disfrutar de una mayor calidad de vida.

Tras los primeros análisis realizados puedo decir con orgullo que, como responsable del departamento administrativo y de Recursos Humanos de Redimsa, he logrado desarrollar un proyecto en el que los trabajadores han visto sensiblemente reducida su jornada laboral, sin que exista disminución alguna en los salarios y sin que la productividad de la empresa se haya visto afectada en lo más mínimo.”
Por tanto, y aunque en ocasiones puede resultar muy complicado el hecho de cambiar mentalidades y formas de trabajo en empresas muy antiguas, espero que esta experiencia sirva para que los responsables de la gestión del talento humano sean capaces de mantener la esperanza y la ilusión por mejorar la vida de aquellos con los que comparten el día a día.
Javier Alarcos Olivares (@jalarcoso)
